To AI or not to AI
Soy programador desde que tengo 16 años. A lo largo de todos estos años he tenido que adaptarme para seguir siendo relevante en un mundo tecnológico en constante cambio.
Cuando empecé a programar, internet estaba en pañales, la única manera de aprender era a través de manuales, libros o revistas. Solo había un editor de texto, un compilador, y un prompt parpadeante en el que introducir commandos. Si el compilador daba errores, te podías pasar horas dandole vueltas, hojeando manuales y libros tratando de encontrar la solución, muchas veces sin suerte.
A finales de los 90 cuando estaba terminando la carrera, internet empezaba a despegar, ya disponíamos de manuales online, foros y comunidades. La cantidad de información disponible era mucho mayor, y la velocidad a la que podías encontrar soluciones también.
Al mismo tiempo empezaron a aparecer IDEs. Simplemente un botón para compilar y otro para ejecutar, era todo un salto de gigante, pero el auto completado, ayuda contextual, documentación integrada, eso fue un cambio radical en la forma de programar.
Finalmente los IDEs evolucionaron aún más, depuradores visuales, refactorización automática, integración con sistemas de control de versiones, etc… Fue ya el sueño de cualquier programador hecho realidad.
Por otro lado, internet siguió evolucionando, aparecieron motores de búsqueda, Wikipedia, tutoriales en vídeo, cursos online, StackOverflow. Básicamente cuando tenías un problema, si buscabas el problema en Google o StackOverflow, casi seguro que alguien ya lo había tenido y resuelto antes (o sino estabas perdido).
He vivido todos esos cambios, y me he adaptado a todos ellos de manera natural, sin dramas, sin preocupaciones, simplemente me adapté porque era necesario. Siempre he visto la tecnología como una herramienta para hacer mi trabajo más fácil y eficiente.
Pero ahora, con el advenimiento de la inteligencia artificial, siento que estoy en un punto de inflexión, para bien o para mal. La IA es una gran herramienta, pero también es una gran amenaza. Puede hacer mi trabajo más fácil, o puede convertirse en el fin de mi carrera.
Para mi, sentarme delante del ordenador, ejecutar el agente IA de turno y empezar a darle instrucciones es algo que repugna profundamente. El peligro de perder el control totalmente sobre el proceso creativo es algo que me aterra. La diferencia entre usar una herramienta y que esa herramienta te controle a ti es muy fina. Y es que la tentación de dejar que la IA haga todo el trabajo es grande, ahí reside el riesgo de perder la esencia de lo que significa ser un programador, IMO. Yo me dedico a esto porque me gusta programar, si ya no puedo programar, todo deja de tener sentido para mi.
Desde mi punto de vista, el programador tiene que entender el proceso de arriba a abajo, tiene que ser capaz de entender el problema, escribir el código para resolverlo, probarlo, depurarlo, optimizarlo, si surge un error, entenderlo, arreglarlo, etc… Si dejas que la IA haga todo eso por ti, ¿qué te queda a ti como programador?
Muchos me acusaran de dinosaurio, que me resisto a los cambios, que no quiero adaptarme a la nueva realidad, etc… Pero no es eso, no es una cuestión de resistencia al cambio, en 25 años de carrera es lo que he hecho siempre, adaptarme, pero esto ya es una cuestión de principios.
Y por no hablar de los problemas éticos que plantea la IA, como la manera en que se ha entrenado utilizando recursos de código abierto sin el consentimiento de los autores, o la falta de transparencia en los modelos de IA, que hace difícil entender cómo llegan a sus conclusiones. O por otra parte, la cantidad de energía que consume entrenar y ejecutar modelos de IA, lo que tiene un impacto ambiental significativo. Y no olvidemos el impacto social, como la pérdida de empleos debido a la automatización, o la creación de desigualdades económicas y sociales.
Honestamente, no se en qué va acabar todo esto, ya que si la IA triunfa, es posible que los programadores como yo, y muchos otros trabajadores que puedan ser remplazados por la IA, terminemos en la calle. Pero si la IA falla, el impacto económico de la crisis que vendrá será enorme, probablemente similar a la crisis de Leman Brothers de 2008. Asi que somo se suele decir, que prefieres, morir o perder la vida?